Son
muchas las creencias, los tópicos, los mitos y leyendas que corren acerca del
Mousem de Imilchil, algunos, incluso atribuyen a este festejo, una aire de “libertad”
hacia la mujer bereber, otros, que se trata de un festejo popular, donde se
celebran bodas multitudinarias, otros…….en fin, abajo ya hago una explicación,
que es la síntesis de todas esas circunstancias y que a modo romántico, quedan
muy bien, pero que nada tienen que ver con la realidad.
El
Moussem, nace en la epoca del Protectorado francés, y se trata, simplemente, de
un control, de un registro de los moradores de aquellas zonas, es a partir de
eso, cuando los nómadas y alertados por la curiosidad, se acercan a fin de conocer
que es todo aquello, con el paso de los años, va creciendo y se instala un zoco
(el mas importante del Atlas, tanto en cantidad de mercancías como de ventas, (no
olvidemos el asislamineto al que estaba sometida la zona) hasta la actualidad,
donde continúa siendo exactamente lo mismo, pero adornado con una serie de
guirnaldas, que explico a continuación.
Esa es
la cruda realidad.
Cuando pasas por Halt Hammar, fuera de fechas de la celebración del Moussem de Imilchil, nada te hace pensar, que aquello en tres días determinados del año, se convierte en un hervidero de gentes, animales, khaimas, restaurants improvisados y en un zoco de los más grandes y variopintos que puedas encontrar en el Atlas.
Porque aunque
se conozca como el Moussem de Imilchil o Fiesta de
Todo se transforma para el Moussem, en la gran explanada presidida por el morabito de Sidi Ahmed Oulmghani, una construcción cúbica y simplona, que si no fuese por su cúpula pintada en verde chillón, pero que lo ha sido en otros colores durante toda su historia, nada nos haría suponer, que todo aquello, se convierte en un centro de peregrinaje en unos días al año, que siempre o casi siempre coinciden con el mes de Septiembre, aunque este año (2007) fue adelantado a mediados de agosto, debido a las Elecciones Generales del país y es que ahora, los políticos, también cuentan con esas cosas, pensando en los votos de esas zonas olvidadas, hasta hace poco, del Alto Atlas.
Es una zona muy rica en pastos regados por el Assif Melloul y aquí se encuentran diseminadas en pequeños poblados, las tribus beréberes más ancestras del país, capitaneadas por los Aït Hadiddou , salen diversas pistas que conducen a Beni Mellal, al Dades, al Todra, a Tounfite y a ErRich.
Hasta hace bien poco era muy difícil llegar a Imilchil ya que todos los accesos eran pistas, solo transitadas por vehículos 4x4 o tracción animal, el clima es extremo, tanto en verano como en invierno y eso hacía que esas pistas, la mayoría de veces durante todo el año, estuviesen impracticables.
Ahora la pista que llega desde ErRich, está asfaltada y todo el resto, lo estarán dentro de muy poco.
El moussem
dura tres días y siempre se celebra durante el mes de septiembre, las fechas
suelen variar. No es más que una boda multitudinaria, se montan en una
explanada cerca de Imilchil, una serie de khaimas, donde se hacen los pactos
entre tribus del Atlas, es un verdadero espectáculo de color y de enigmas.
Todas las casaderas se concentran con su familia y una serie de códigos preceden a las ceremonias, los jóvenes casaderos, caminan entre las khaimas, como si de una feria se tratase, buscando a la que será su esposa, después se celebra la ceremonia de todas las parejas, esto sería a muy grandes rasgos de lo que se trata el moussem, aunque es una de las cosas que hay que ver, es una experiencia única, cada vez asisten más grupos de turistas lo que está haciendo, que en parte, la fiesta se convierta en un espectáculo, más que en lo que en si representa.
Ropas, joyas y costumbres que solo puedes ver en esta ocasión.
Los Ait Hadiddou,
son la tribu que pueblan la zona de Imilchil, , con su gran SANTO Sidi Ahmed
Oulmaghni, llegan buscando su suerte "BARAKA" y la primera noche
después de acampar donde hoy se celebra el moussem, todos sus animales,
camellos, burros, caballerizas....engordan de una forma sorprendente, son
conscientes de que han encontrado su "BARAKA", después deciden
construir un pequeño santuario, del que la tradición dice, que sus efectos,
debidos a la luminosidad que sale del lugar, hacen que todo el que allí predica,
sea poseedor de esa "BARAKA" que tanto buscaron.
Otra leyenda y quizá la más conocida, cuenta que dos jóvenes al más puro estilo Romeo y Julieta, pero en plan berebesco, enamorados, no pudieron casarse por la oposición de sus respectivas familias, eso causó que ambos por separado se fuesen a las montañas con sus rebaños, fueron tantas las lagrimas que salieron de sus ojos que se formaron los dos lagos que se encuentran en las inmediaciones de Imilchil, el Tisli y el Isli.
Aparte de estas, múltiples leyendas se repiten por el valle.
También se cuenta que Sidi Ahmed Oulmghani. este santo varón de Taroudant, lucho contra los portugueses en las costas marroquíes y herido vino a refugiarse y a morir en estas montañas
Es por descontado una zona muy particular del Atlas, que recomendaría dentro de cualquier viaje, a pesar del sacrificio que supone llegar hasta allí.
"Tq chemt tasa nou"
Si para
nosotros el amor está ligado a un órgano como el corazón, para los beréberes,
lo está con el hígado, "Tq chemt tasa nou" (Tu has penetrado en mi hígado)
a lo que la amada bereber responde: "Quia kiy tasa nou". (Tu
también.), es justo ahí cuando empieza, lo que sería para nosotros o nuestra
cultura, una bella historia de amor.
Querer darle al tema una visión romántica, es en todo caso y como casi siempre sucede en estos temas, producto de nuestra imaginación, el mundo está lleno de gentes, lugares e incluso de celebraciones, que nosotros, los occidentales, nos hemos ocupado de darles, todos esos aires místicos e incluso folclóricos, que originalmente nunca han tenido, ese es el caso, por ejemplo del Moussem de Imilchil.
Autenticas barbaridades, son las que se han escrito sobre todo esto y es muy común encontrar por internet, siempre motivado por una ignorancia incipiente, explicaciones de este festejo, que rozan la ciencia ficción, por eso, desde aquí, me gustaría daros una visión real de lo que fue y lo que realmente es ese Moussem.
MOUSSEM,
Turisteo e Interés Nacional
Esa agua, siempre
ligada al Assif Mellul, forma un gran
valle que no alcanza en su anchura máxima los seis kilómetros y al amparo de
grandes montañas, crea una serie de poblados, desde Imilchil a Agoudal,
poblados como Halt Hammar,
como Timalien, Tamestirt, AI Moro, Sundad, y siempre junto al Assif Melloul,
han convertido esos fértiles valles, en las zonas cerealisticas más importantes
del Alto Atlas.
Muy diferentes a las costumbres árabes, estas tribus del Alto Atlas, tienen sus códigos a la hora de formalizar sus matrimonios, sinuosas formulas, que a la practica, se ponen en marcha en este Moussem, pactos sociales y económicos y quitándole, como decía, ese aire romántico, detrás del festejo, existe la realidad.
De esa manera, cada año, acuden, por diversos motivos a ese Moussem, miles de beréberes y en concreto los miembros de la gran tribu de los Ait Hadiddou
Siempre se ha hecho coincidir a mediados de
septiembre ya que es en esa época, después de la cosecha, cuándo los beréberes
tienen la bolsa llena y su “hígado” se encuentra más pletórico.
Los Ait Hadiddou, acostumbran a ser gentes recias, broncos, acostumbrados a sobrevivir en montes pelados, con climas extremos tanto en invierno como en verano.
Desde siempre, el lugar elegido para el festejo, esa explanada polvorienta y baldía, sirve para entablar, aparte de los matrimonios, todo tipo de transacciones comerciales, como comerciar con el grano, cambiar lanas y alimentos, marcar animales o herrar mulas.
Partiremos de la base, que los matrimonios entre estas gentes y en diferencia de sus hermanos árabes, son hipotéticamente de mutuo acuerdo, al igual que el divorcio, que es libre por ambas partes cuándo la armonía de convivencia ya no existe, aunque realmente, me gustaría pensar, que en la actualidad, eso continúa siendo así ya que la zona, cada vez menos aislada, es receptora de nuevas costumbres foráneas.
A pesar de eso, aún en esta zona, están muy lejos de todos los trámites burocráticos a la hora de contraer matrimonio, como puede resultar en otras zonas de Marruecos y ajenos a trabajos y leyes coránicas.
Pero los beréberes, sobre todo los ubicados en esta zona, han sido y continúan siendo diferentes.
Hasta hace bien poco, se trataban de gentes como olvidadas de la mano de Dios en esa zona inhóspita entre montañas castigadas sobre todo por temas climatológicos, por lo que leyes o costumbres de pueblos cercanos, apenas les resultaban siquiera conocidas, de todas maneras eso ha cambiado y está empezando a dar otro aire a esos valles de forma vertiginosa, sus aduares, carecían de electricidad y por supuesto de agua corriente, el aislamiento debido a pistas en muy mal estado e incomunicadas por la nieve gran parte del año, ha pasado a tener red eléctrica, en muchos poblados conducciones de agua y las pistas remodeladas y arregladas haciendo las comunicaciones mas que aceptables, como es normal, con eso llegó el turismo ávido de encontrar la parte mas folclórica del Atlas, con eso, llegaron nuevas costumbres.
Como siempre acostumbra a suceder, el peor de los turismos, fue el primero que hizo acto de presencia en la zona, el colectivo que nunca me cansare de denunciar, sobre todo por su ignorancia con el medio y su cultura, como es el colectivo del motor, léase, 4x4, motos, quads y otro tipo de cacharros.
Esta zona esta subscrita a una de las provincias más grandes de Marruecos, ErRachidia y con un gran atractivo turístico por las zonas que en ella se concentran, de ahí que las autoridades dedicadas al turismo, viese el Moussem como un atractivo a explotar en ese aspecto.
Debido entre muchas otras cosas a que la organización de Moussem, carece de una fecha fija y que tan solo apenas unos días antes de su celebración es conocida, los tour operadores y agencias, decidieron no incluir este evento en sus programas, aunque hace apenas unos años, aquello parecía un parque temático con autenticas legiones de turistas de visita rápida, la mayoría de ellos desconociendo en su totalidad lo que era aquello o de su significado y otras orientados por guías locales, que salvo rarísimas ocasiones, estaban menos informados que ellos, porque si algo es común entre los beréberes, es la ignorancia de su historia, por algo tan simple, como es la falta de enseñanza o de interés hacia su propia cultura.
Es a partir de ese momento, cuándo el Gobierno y estamentos, siempre animados por ONG o asociaciones europeas y en vista del tirón que todo eso supone hacia el turismo, cuándo empieza a emprender campañas e informaciones varias, entramos en una nueva era: Lo bereber vende.
Volviendo a lo que nos ocupa. El matrimonio bereber ha de ser duradero, de ahí que la libertad en sus costumbres entre el hombre y la mujer, contrasta con la rigidez de las costumbres de sus hermanos árabes
Contrariamente a los árabes, teóricamente, los beréberes son monógamos, pero casarse y divorciarse en múltiples ocasiones es lo más normal entre ellos, de ahí la importancia del Moussem, donde mujeres viudas o divorciadas, acuden cada año en busca de su nueva baraka.
He visto ejemplos de mujeres menores de treinta años, que se han casado en más de seis ocasiones, el mercado está abierto, por una parte un lugar de tradición para los Ait Hadiddou y por otro una oportunidad para el Gobierno Marroquí de darle vida al festejo ,con propósitos morales mas que nada, incentivando las bodas con pagos y dotes varias a las parejas que inscriban sus matrimonios de forma legal asimilándolos al resto de habitantes del país.
Propiciando incluso con el pago de la dote, que las parejas inscriban sus matrimonios, se pretende enlazar esta cultura con la de resto del país y, a ser posible, desanimar la facilidad con que los lugareños, se casan y descasan.
Por otra parte Sidi Ahmed Oulmghani, es un santón muy milagrero, sobre todo con las bodas que se celebran ante su tumba, no hay ninguna explicación, salvo las leyendas una vez más, de porque ese lugar fue el elegido por los Aït Hadiddou, para prometerse amor eterno.
Las mujeres Timdoual, es decir las que ya estuvieron casadas y siguiendo la tradición y milagros de Sidi Ahmed, cada año vuelven de nuevo al Moussem, es muy fácil reconocerlas, ya que se suelen ver en corro, frente a la entrada del morabito y son las que mejores donaciones económicas ofrecen a través de una puerta abierta y engalanada a ese fin en estos días de celebración.
Las tomoudal, tanto divorciadas como casadas o viudas, se diferencian fácilmente de las tirbatines (vírgenes) no solo por sus actos, miradas maliciosas, guiños, gestos, etc, sino también por su forma de vestir, estas ultimas, con el cabello recogido con un pañuelo punzante (akilous) sobre el que se tapan con el ahendir (típico mantón de lana de la zona) en forma de capucha.
Lógicamente, los pretendientes buscan azarosos esos atuendos, e incluso las distinguen a larga distancia entre los valles, de todas maneras, actualmente, las familias, prefieren que el primer matrimonio, se celebre fuera del Moussem, celebrándose grandes bodas en sus poblados de origen y dejando a un lado y a modo folklorico, el matrimonio en el zoco.
Los incentivos por legislar el matrimonio, celebrados por un caid y un juez, que en algunas ocasiones, es enviado por el mismo Ministerio de Justicia de Rabat, hacen que la tentación, sea considerada. En la ultima edición, por ejemplo (2007) solo siete chicas vírgenes, se casaron bajo la mirada del santón, siendo casi el cuádruple, las divorciadas que repitieron experiencia.
Y de nuevo, nace la picaresca, a todas estas parejas, casadas ante el caid y el juez, el Gobierno, les hace entrega de el sdak (dote) solía ser en su tiempo de 100 dh (10 euros) en la actualidad, según comentan, podría alcanzar la suma de 600 dh (60 euros) dando que esta circunstancia, provocase algunos matrimonios de “conveniencia” el Gobierno, decidió retirar esa dote, pero a grandes males, grandes remedios, el sheik de Al Moro y al más puro estilo feudal, inventó una nueva formula:
Si la pareja en cuestión presenta una dote inicial de 100 dh se le entregará como sdak 100 dh, si justifica 20.000 se le entregarán 20.000, aunque a ciencia cierta, desconozco, si eso, forma parte de la leyenda urbana de estos valles, que haberlas ahílas.
Los festejos continúan, entre regateos, arados, herramientas de labranza, utensilios como caídos de la edad media, encontramos paradas de productos Made in China o jeans y camisetas falsas con logos llamativos y resultones de marcas que la misma Beckam soñaría, porque la globalización o “mundolización” como me decía un Gendarme “culto” este mismo año, también ha llegado hasta allí.
Entre cuadros folclóricos, con músicas y bailes, unos más logrados que otros todo hay que decirlo, encontramos khaimas de plástico y una de inmensa, donde se celebrarán los actos oficiales y cerca de una explanada, donde el Gobernador de ErRachidia, máximo dirigente de la zona, hará acto de presencia con un flamante helicóptero y victoreado por los asistentes humanos y animales, el ultimo día de moussem, para clausurar el festejo con todos los honores.
Un gran desplegamiento de militares, policía y gendarmes, velaran por el buen funcionamiento del evento, mientras de los múltiples cuchitriles humean teteras, despojos de corderos y brochetas diversas, a lo lejos, veremos llegar a un grupo de turistas que cámara de fotos en mano, fotografiaran todo lo fotografiable y a su marcha, se cruzarán con un buen grupo de 4x4, que pasarán de largo, sin entender ni siquiera saber de que va todo aquel festejo, algún iluso incluso será capaz de poner en su blog de viaje algo como esto:
"Pasamos por un poblado cerca de las montañas Atlas (39N07E-43N16W) era día de fiesta y había un zoco espectacular, aquello era lo mas guais que vimos en Marruecos, incluso una chica con los mofletes pintados de rojo y con un traje de caperucita, nos invito a su casa a tomar un te, pero no podíamos parar por falta de tiempo, teníamos que hacer la pista que va a……………"
(aunque manipulado, leído en un blog real de la red)
Desgraciadamente, es así.
La zona que es de una belleza insultante, agreste, salvaje y con una gentes muy dispares y especiales, gozó en un pasado no muy lejano, de mejor salud.
Fue bello mientras duró.
Todo lo que expongo, se trata de una visión, como siempre muy particular, si quieres conocer más sobre el tema, desde un prisma mucho más serio, técnico y trabajado, te sugiero VISITES ESTE ENLACE, un extraordinario trabajo, realizado por Maria Jesús Berlanga.