El Ouem OrRbia (Umm Errabiaa o Oum Er R'bia)

Hace apenas unos años, pocos, si el llegar al Ouem OrRbia era una autentica aventura, el salir de allí, aún lo era más.
En la actualidad, la zona se ha convertido en un centro de peregrinaje, sobre todo en los meses de verano y sobre todo por turismo local. Los accesos, tanto desde Azrou, como desde Khenifra o M´rirt, en la actualidad, son aptos para cualquier vehiculo y prácticamente en cualquier época del año.
OrRbia, es uno de los ríos más importantes del país, cuándo hablamos del “Ouem,Oum o Ummm”, nos estamos refiriendo a sus fuentes o su nacimiento.
Ubicado en la provincia de Khenifra, a tan solo 40 kms de la capital, kilómetros que transcurren a través de una preciosa pista (asfaltada) entre bosques de cedros, altiplanos y Aguelmames, a 26 kms. se encuentra M´rirt, zoco de influencia del poblado del Ouem OrRbia, poblado, que día a día va creciendo al igual que otros en zonas del Atlas hasta ahora olvidados.

La zona es inhóspita, siempre lo ha sido, de las más pobres del Atlas y una de las más castigadas sobre todo por fenómenos meteorológicos, está habitada por los Imrabten, confederación perteneciente a los Zayanes, cuna de los beréberes e instalados ancestralmente en la provincia de Khenifra.
Hablemos del Ouem OrRbia.
Este río de más de 600 kms de longitud, nace a
Son muchas las presas y pantanos que alimenta, el más importante el de Bin Ouidane, en las cercanías de Azilal.
Más de un millón de hectáreas son las que el Ouem OrRbia, junto con sus principales afluentes Oued Mouluya, el Chbouka o el Ouaoumana, riegan hasta llegar al Atlántico.
Según la tradición oral, tan importante aún a día de hoy en muchas zonas ancestrales del Atlas, su nombre “Umm Errabiaa” significa “Madre de
El nacimiento, discurre a través de una angosta garganta, donde a ambos lados y a modo de camping, se abren unas terrazas justo encima del río que hacen las veces de restaurantes y hospedaje, a pocos metros, encontramos una piscifactoría, según cuentan, que solo abastece a Palacio.
Poco a poco el cemento se está apoderando de la naturaleza y belleza original de la que gozó el lugar, al igual que ese aire paradisíaco, olvidado y remoto del que gozó apenas hace una década.
La primera vez que visité esa zona, a principio de los 80 del pasado XX, había instalada una especie de comuna hippie de holandeses en el nacimiento de ese río, pienso que serían de los primeros que llegaron por allí, en la actualidad es muy común encontrar algunos grupos de “viajes alternativos” y múltiples actividades BTT e incluso kayak, sin olvidarnos de los muchos turistas locales en los meses estivales provenientes de todos los rincones de
Una vez más, fue bello mientras duró, aunque si te quedas allí a dormir, después de que el lugar se quede vacío al atardecer, aún a día de hoy, se pueden sentir aquellas sensaciones de antaño.
Un lugar que bien merece una visita.
