Siempre y a pesar de ser la zona que mejor conozco del Atlas, había sido reticente a la hora de escribir sobre esta zona, por razones muy simples, una de ellas, con el fin de preservar lugares que aún podemos encontrar en estado virgen y que a nivel turístico, poco o nada tienen que ofrecer al turista común, salvo naturaleza, historia, cultura o parajes realmente asombrantes.
Animado por mi buen amigo, el Dr Mouhib Mohamed de Midelt y alertado por la poca y malísima información que corre por internet sobre esa región y casi siempre (con percepciones falsas) relacionadas con catástrofes , ayudas humanitarias o algún roadbook de algún aventurero que se perdió por alguna de aquellas pistas en busca de su Dorado particular.
Pero bueno ya hablaré de todo eso en un apartado
especial que pienso hacer sobre las lacras en esas zonas, ahora lo que nos
ocupa es
la camella).
Según la leyenda local,
Desde ahí, empieza un periplo, ascendiendo de
nuevo en dirección norte y llega unas Gargantas al este del Jbel Ayachi y por
el que su camella (dromedaria) se niega a pasar. De esa situación , el pico que
encierra a esas gargantas, se le conoce como Cuello (paso) de
Esta circunstancia, se atribuye como una voluntad de Dios, que decide cambiar su rumbo y el acceso a una zona en una colina árida a una veintena de kilómetros al oeste de Tounfite, donde finalmente se instala, se trata de Sidi Yahya ou Youssef, creando allí el primer centro de meditación y religiosidad, continuando hasta los días actuales y donde cada mes de agosto, se celebra una peregrinación y punto de referencia en toda la región.
SIDI YAHYA OU YOUSSEF, Cercle Tounfite, Prov. Khenifra, Cuna de los Ait Yahya.
Esta Zaouia, se encuentra ubicada a caballo entre el Medio y el Alto Atlas, justo a 23 kms de Tounfite, centro administrativo al que pertenece y al que se accede desde el norte desde Zaida y Boumia.
Desde aquí, tenemos acceso, punto de partida y/o
final de los trek, más espectaculares e inéditos de esa zona del Atlas y me
atrevería a decir, en disputa con los más renombrados de la cordillera, desde
Assaka y sus Gargantas con acceso a Agouti y/o Amfogou (Mfogu,Mfogou) y casi
siempre como punto final en Imilchil.
Mis primeros contactos con el Atlas y con los beréberes, se remontan al año 1981
precisamente en esa zona, donde paso alguna temporada, donde tengo muy buenos
amigos y donde empiezo a entender perfectamente, lo que son las tribus beréberes
y sus zonas de influencia, desde aquí, empiezo una travesía del Atlas con un
buen amigo de Tounfite, que empieza en Sidi Yahya ou Yousef y termina en Imlil,
en la cara sur del Toubkal, pasando por Imilchil, Zaouia Ahansal, Ait
Bouguemez, Tichka e Imlil. Que tiempos aquellos y que Atlas aquel, donde paradójicamente,
esas gentes, no necesitaban de ayudas externas ni almas caritativas cargadas de
fardos en pro de su “miseria”.
La provincia de Khenifra, le debe su nombre a “KHANFARTE” termino bereber, concebido a un hombre poderoso, que asaltaba a los transeúntes, algo así como un bandolero de los nuestros cuyo botín, siempre iba destinado a los más necesitados. Una vez más las leyendas nos acompañan
Todas las tribus de estas zonas, están muy fraccionadas, aunque este, no fue motivo, para que la unión entre ellas, llevasen a cabo importantes gestas a favor de la descolonización local y se crearon las siguientes confederaciones:
·
La confederación de Ait Oumalou comprende a toda la tribu Zayane, Ait Sgougou y
el Ibouhssoussen;
·
La confederación de Ichkiren comprende a las tribus de Ait Ishaq y Ait Ihand;
·
La confederación de Ait Yafelman comprende a las tribus de Ait Yahya o Youssef,
Ait Oufela, Ait Izdeg y Ait Mguild.
Además
de estas confederaciones, encontramos otras fracciones, casi siempre de origen
Marabout y conocidas localmente como “Chorfas”
tales como
Bouaazaouines,
Mbarkienes (My Bouazza), Ait Nouh, y Aïi Taskart, Aïi Ali Ou Ammar
(Kerrouchen), Aïi Sidi Bennacer, allí Aïi Sidi Ali Amhaouch El kbab, Aïi Sidi
Yahya o Youssef (Tounfite) allí Aït Sidi Ali de Mrabteienes en M' Rirt.
Todas
estas tribus y confederaciones, celosas de su independencia, dieron pruebas
suficientes de una hostilidad feroz y guerrera hacia la instalación del Protectorado,
al cuál, ofrecieron una resistencia importante y donde tuvieron lugar algunas batallas
muy importantes en la reciente historia de Marruecos, como por ejemplo la histórica
batalla de El Lehri (Noviembre de 1914) que acabo con la victoria de los
Zayanes, simbolizando esta, el mayor prestigio para las tribus locales y la
resistencia ofrecida de manos de Moha Zayani, de ahí, el nombre original de la
tribu.
Pero
si alguna de esas batallas, forman parte de la reciente historia de la región,
la más importante fue la de Tazizaoute, donde
A grandes
rasgos, en septiembre de 1932 Sidi el Mekki hijo de Ali Amhaouch, reune
de toda la región un efectivo de más de 3000 familias según los archivos
franceses de la época. Según trabajos realizados por Moulay Hachem Alaoui
(1999) nos indica la lista de las tribus que participan en esa batalla:
Sidi Yahya Ou Youssef, Ichequiren, Ait Ihand, Sidi Hsain (Aghbala), Hnini (Tikajouine) y Ait Hamou; estos últimos eran unos refugiados del Ait Seghrouchen " la tribu más guerrera de Marruecos, según escribe el General Francés Huré .
A propósito de los guerreros de Sidi El Mekki, el General francés G. le Blanc, escribe en su diario de guerra y que puedes encontrar en su trabajo “Historia del Goums Marroquí”:
“…..nos percatamos enseguida, que los guerreros de Sidi el Mekki, eran numerosos y muy bien armados, nos desarmaban todas nuestras gestas orientadas desde el Medio Atlas, se unieron a la reyerta los Ait Icha, Ait Yahya, Ait Soukhmane y ser decididos a Ait Hadidou, totalmente bien defender su independencia milenaria. "
Ni que decir tiene, que la batalla fue ganada por las tribus locales, entre otras razones por el conocimiento del territorio, llegando incluso a celebrarse grandes contiendas en toda esa zona de influencia hasta Agoudal u los Valles de Ait Hanni.
EL ARBOL DE SIDI YAHYA (LEYENDA)
Mientras
que las habladurías iban a buen paso, la vieja mujer Hmouna acercó la boca
hacia la oreja de Mahjouba, y le cuchicheó:
"
y para que la unión con tu pareja dure, hace falta, que tu y tu marido
paséis una noche entera bajo el árbol protegido por el santo Sidi Yahya,
cercano al morabito ".
Le
señaló el lugar donde se encuentraba el árbol.
Hacía
un esplendido día de primavera, después del mediodía, un gran sol, estaba
inmerso en el azul del cielo. El aire era de una pureza y de una frescura
extraordinarias. Sobre la espalda de su mulo, Mahjouba y Lafdil sintieron la
brisa rozar sus caras. Pensando en la noche que iba a pasar con su esposo, bajo
el árbol del morabito de Sidi Yahya, Mahjouba se sentía eufórica de una
sensación de bienestar y de alegría:
"
Es la baraka del santo que me proporciona esta euforia, se decía ella
interiormente ".
Dieron
la espalda a su campamento, tomaron un itinerario muy pintoresco bordeando el
río, el camino mulero continuaba sin problema, a través de los cedros y
las encinas. Mahjouba, apretada contra Lefdil, tarareaba Izlène. Al atardecer,
llegaron por fin al pie del árbol de Sidi Yahya. Era un bello roble gigantesco.
Arbol
centenario, sobre una colina, que regenta el pueblo del Santo.
La
leyenda cuenta que el Santón y su esposa preferida Lalla Rkia, venían al lugar
para aislarse.
En el
momento en el que Lefdil se ocupaba del mulo, Mahjouba daba la vuelta al árbol
Santo repitiendo en voz alta:
"
defiende nuestra pareja del mal ojo, oh árbol del Santo. Teslim. "
Encendió
entonces una hoguera en el canoun puesto a disposición de los visitantes.
Mahjouba, hizo a modo de hechizo, una especie de conjuro, quemando benjoin y
harmal, era sensato destruir las malas influencias.
La
luna se escondía detrás de una cortina delgada de nubes y súbitamente todo se
oscurece a su alrededor. El frescor de noche se hacía más vivo. La pareja
comenzaba a tener frío. Las nubes se habían dispersado y la luz de la luna
reapareció. Lefdil añadió algunas ramas de enebro en el canoun. Mahjouba mostró
la cubierta de lana (haddoun); y antes de estirarse comieron su comida, pan y
leche cuajada (Klila). Era suculento.
Alrededor
de ellos había sólo silencio, El silencio impresionante de la alta
montaña. El ruido más ligero, la hoja que cae, la crepitación del fuego,
resonaba de manera extraña. –
¡
estoy seguro que no tienes miedo!
Le
murmuró Lefdil a Mahjouba.
El
día siguiente, los primeros rayos del sol despertaron la pareja. Mahjouba
levantó la mirada despacio hacia el cielo a través del follaje verde. Este
color era el mensaje de una vida sin trampas.
Lefdil
tomó el brazo de Mahjouba y le murmuró, muy feliz, con una voz dulce:
"
esta noche, en un sueño me he enterado de muchas cosas sobre el comportamiento
humano, comprobé que Imeksaounes (pastores) no pegaban a sus mujeres.
Mientras
que en Abou Aâlam, mi padre y mis hermanos, día si, día no , pegaban a sus
esposas. Te prometo, bajo este árbol sagrado, que Dios nos ha dado su baraka
(bendición) que jamás levantaré la mano sobre ti. "
Mahjouba
se sentía emocionada.Tenía placer de escuchar sus buenas palabras mirando un
cielo azul despejado. Las palabras que había empleado Lefdil, y más todavía el
tono con las que las había pronunciado, emocionaron profundamente a Mahjouba.
No podía imaginar, que algún día su marido, le hablase de ese modo.
Para
ella, lo que acababa de decirle era una declaración de amor, un amor verdadero
(Teyri M' Izourane).
Y se
decía para sí, que la noche bajo el árbol de Sidi Yahya, no era inútil;
comenzaba a dar sus frutos. ¡ Gracias Hmouna!
Extraído de la novela " Hadhoum ", publicada por
M.Mouhib en 2004.
LOS AIT YAHYA
............en construcción